Dirigir no es operar. No es administrar.

Dirigir es seleccionar realidad, jerarquizar riesgos, soportar incertidumbre, ordenar voluntades y asumir la responsabilidad del porvenir.

Estamos aquí para interrogar algo más serio: si las condiciones mismas de la dirección están empezando a mutar.

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AMIAC 50 años